Llega por fin el deseado estreno de Madre Coraje, de Bertolt Brecht, la nueva producción del Teatro Arriaga

Madre Coraje, la esperada nueva producción del Teatro Arriaga, ya está aquí. El público va a poder ver por fin este montaje basado en el clásico de Bertolt Brecht “Madre Coraje y sus hijos”, que el pasado mes de marzo no pudo estrenarse al decretarse el Estado de Alarma cuando quedaba menos de una semana para su primera representación. La obra se va a estrenar esta misma semana en euskera (Ama Kuraia), del jueves 22 al sábado 24 de octubre. Y la próxima semana se estrenará en castellano, entre el 29 de octubre y el 1 de noviembre. Este proyecto cuenta con la colaboración de BBK.
La adaptación y la dirección corren a cargo de María Goiricelaya, una de las directoras más pujantes de la escena vasca. El Teatro Arriaga, fiel a su compromiso con el talento local, le ha otorgado la responsabilidad de sacar adelante esta producción propia y ella ha asumido el reto manteniendo la estructura épica de Brecht dentro de un mundo distópico, donde el texto y la interpretación de carácter realista luchan contra una propuesta artística pulcra y coetánea; una metáfora de como nuestras guerras son eso: cada vez más limpias, y tecnológicas. Con alusiones a la cultura vasca en lo que a la plástica y la música se refiere, la pieza apuesta por una
versión original, seca y dura donde el espectador se cuestione y se reconozca como esa especie de hiena en el campo de batalla que en uno u otro momento somos todos.
Además, Goiricelaya ha querido poner el foco sobre uno de los aspectos de los que apenas se habla cuando nos referimos a las guerras y conflictos bélicos: las mujeres. Las mujeres siempre han sido daños colaterales en las guerras. En esta Madre Coraje se habla de la guerra y del negocio que ésta supone, pero no se obvian las violaciones como arma de guerra. Dentro de esta magistral pieza de Brecht, la directora ha querido rescatar algunas pinceladas que denuncian este hecho para reforzar la crueldad de la guerra y hablar de eso habitualmente tan silenciado.
Goiricelaya ha contado con la colaboración de Kepa Errasti, quien además de realizar la adaptación del texto para Ama Kuraia, ha ejercido como ayudante de dirección.
Gran elenco y equipo
El elenco de Madre Coraje es de primer nivel. Dos actrices de acreditada trayectoria como Itziar Lazkano (en castellano) y Ione Irazabal (en euskera) son quienes dan vida a Ana Fierling, la famosa Madre Coraje. En el idioma en el que no ocupan el papel protagonista, ambas actrices dan vida a los roles de reclutadora, armera y campesina.
El resto del reparto es, igualmente, de campanillas, formado por estupendas actrices y actores: Ane Pikaza, Eneko Sagardoy, Mikel Losada, Miren Gaztañaga, Iñaki Urrutia, Gabriel Ocina, Alfonso Díez, Idoia Merodio, Aitor Borobia, Adrián Garcia de los Ojos y Mikel Martínez. Todos ellos se mueven sobre un espacio escénico inspirado en la nueva configuración de la escultura vasca, un espacio diseñado por el prestigioso escenógrafo José Luis Raymond. Y lo hacen envueltos en el vestuario de Betitxe Saitua, con una propuesta contemporánea y andrógina. La simbología del color se ha alterado deliberadamente para representar la oscuridad y crudeza de la guerra a través de formas limpias y luminosas.
Otro elemento a destacar de esta nueva producción del Teatro Arriaga es la música. Madre Coraje cuenta con la aportación del compositor y productor vasco Zabala (Jon Aguirrezabalaga), quien ha compuesto nuevos temas y adaptado del libreto original distintas melodías a modo de paisaje sonoro para la obra. Miembro del conocido grupo We Are Standard (WAS), esta propuesta bebe de su nuevo proyecto, centrado en la música electrónica ambiental. Además, el maestro Carlos Imaz ha realizado distintos arreglos musicales y vocales, y por si fuera poco esta producción tiene un lujo añadido, la participación especial del Coro Euskeria de la Sociedad Coral de Bilbao, bajo la dirección de Urko Sangroniz. La formación vocal, que no actúa sobre el escenario, ha grabado tres canciones que suenan en distintos momentos del espectáculo, dos de ellas reforzadas con imágenes de video. Los elementos musicales son, por lo tanto, interesantes y variados. Pero la música también es movimiento y en ese sentido cabe reseñar el trabajo de la creadora y coreógrafa Eva Guerrero, encargada del movimiento escénico.
Y, por supuesto, son fundamentales los trabajos de caracterización realizados por Ana Vega e Iratxe Artaza, la iluminación de David Alkorta, los visuales del Estudio Gheada y el espacio sonoro que proporciona Ibon Aguirre. Porque la aportación de artistas de distintas disciplinas enriquece este ya de por si sumamente atractivo montaje teatral.