La población de la C. A. de Euskadi en 2013 supera en 37.000 personas a la de 1981

La población de la C.A. de Euskadi entre 1981 y 2013 se ha incrementado en 37.000 personas, si bien con variaciones de distinto signo a lo largo del periodo, según se desprende del análisis de los fenómenos demográficos que realiza Eustat y sintetizados en el Panorama demográfico 2014. En un primer período, de 1981 a 2001, se pierden algo más de 59.000 personas, la mayor parte en la década de los 90, en la que se juntan saldos migratorios negativos con saldos vegetativos (diferencia entre nacimientos y defunciones) también negativos. A partir de 2001 los dos saldos se vuelven positivos a la vez, destacando por su volumen el migratorio, con lo que los incrementos de este período compensan las bajadas anteriores y se consigue que la diferencia de población entre 1981 y 2013 sea positiva en más de 37.000 personas.

Respecto a la estructura de la población de la C. A. de Euskadi, la evolución de la distribución por grandes grupos de edad muestra un acusado y continuo descenso de efectivos en las edades más jóvenes, a la vez que un aumento en las edades más maduras. Entre 1981 y 2013 la población de 65 y más años dobla su representación, pasando del 9% al 20%. A ese ritmo pierde también espacio el estrato joven: una de cada tres personas en 1981 tenía menos de 20 años frente al 18% de 2013. Mucho más notorio ha sido el incremento de las personas más ancianas, las de 85 y más años, ya que su número se ha multiplicado por 4,5 en estos 28 años, alcanzando el 3% del total.

La baja natalidad en la C. A. de Euskadi ha venido para quedarse

En la C. A. de Euskadi, la tasa bruta de natalidad se sitúa en 9,4 nacimientos por cada 1.000 personas en el año 2012, mientras que en los años 60 superaba el 20 por mil y estaba por encima de la española. Desde entonces el descenso ha sido continuo hasta 1995, año en el que la tasa llegó a ser de 7,3 por mil, para luego volver a aumentar, dándose el nivel más alto en 2008 (9,9 por mil); en los últimos años se reinicia el descenso hasta el nivel de 2012 mencionado. La edad media de las madres al nacimiento de los hijos ha aumentado en 4 años desde 1978 hasta llegar a los 33 en 2012, cifra superior a la española (31,6 años) y a la de otros países vecinos como Francia (30,1 años), Portugal (30,2 años) o Alemania (30,6 años).

La edad media al fallecimiento se ha retrasado 14 años

El número de defunciones se ha incrementado en un 42,5% desde 1978 hasta 2012, en tanto que la edad media al fallecimiento se ha retrasado en 14 años, lo que es un indicador de mayor longevidad de la población. Por sexo el incremento en la edad es parecido en ambos, 14 años en los varones frente a 14,2 en las mujeres, pero la situación de partida no era la misma, ya que en 1978 los hombres fallecían con una media de 61,4 años y las mujeres con 68,5 años. La diferencia en la edad media al fallecimiento se ha ido incrementando hasta el año 1992, en que alcanzó los 10 años, para luego disminuir hasta situarse en 7,3 años en 2012. Las causas de fallecimiento han variado en los últimos 18 años, sobre todo en los tumores y en las enfermedades del sistema circulatorio. En 1990 estas últimas producían casi el 36% de las defunciones, mientras que los tumores eran los causantes del 27%.

La evolución de estos dos grupos de causas hace que en 2012 los tumores tengan un mayor peso (30,3%) que las enfermedades del sistema circulatorio (28,3%). Las causas externas han disminuido su incidencia en este período desde casi un 6% en 1990 al 3,5% en 2012 debido a la fuerte bajada de los accidentes de tráfico. Pero son el resto de causas de fallecimientos las que han experimentado un mayor crecimiento, ya que pasan de un 15,9% en 1990 a un 23,7% en 2012, debido, sobre todo, al aumento de las enfermedades mentales y del sistema nervioso.