El PSE-EE pide que el servicio Público de Salud se encargue de la gestión de las altas y bajas de los trabajadores

El Grupo Parlamentario Socialistas Vascos-Euskal Sozialistak quiere que sea el Servicio Público de Salud el que se encargue de la gestión de las altas y bajas de los trabajadores, y por ello propone que el Gobierno no suscriba convenios con mutuas privadas para estas funciones, tal y como permite la última reforma de la Ley de Seguridad Social.

En una proposición no de ley, la parlamentaria Gloria Sánchez recuerda que el pasado 18 de diciembre se aprobó en el Congreso de los Diputados una modificación de la Ley de Seguridad Social que afecta a las Mutuas de Accidente de Trabajo y Enfermedades Profesionales, que pasan a llamarse “mutuas colaboradoras”. Ese cambio, avalado por PP, PNV y CIU, “supone que las Mutuas entren en el ámbito de la sanidad pública”. De hecho, señala Sánchez, puede implicar “que se vulneren derechos de los trabajadores y se abra la puerta para una privatización de la sanidad pública”, además de “deslegitimar al médico de cabecera y a la Inspección Médica del Sistema Público de Salud” y de permitir “que sea el propio empresario el que determine cuándo y cómo da de alta y baja por enfermedad común a los trabajadores”.

“Esta reforma supone que las Mutuas entren a controlar los partes de alta y baja de los trabajadores, es decir, la asistencia sanitaria derivada de la enfermedad común,  facilita la expansión a otros ámbitos de la acción protectora de las mutuas y oculta la privatización del ámbito de la gestión de la Seguridad Social y la asistencia sanitaria”, denuncia Sánchez, que añade del riesgo de detraer recursos que con la normativa anterior hubieran ido al Fondo de Reserva de las Pensiones de la Seguridad Social, “ya de por sí mermado”,  y que ahora pueden ir a las mutuas.  Al abrir las puertas a la suscripción de convenios de las Comunidades Autónomas con esas entidades, permite también que se usen recursos y servicios diagnósticos del sistema público para fines privados. “En definitiva, las mutuas, que son privadas nacidas para controlar riesgos profesionales, pasan a desempeñar funciones públicas y gestionan los recursos públicos”, resume.