El 84% de las empresas extranjeras instaladas en Andalucía aumentará o mantendrá sus plantillas en 2014

Las perspectivas de inversión y empleo de las empresas extranjeras para 2014 son positivas, según se desprende del Barómetro del Clima de Negocios en Andalucía 2013 realizado conjuntamente por Invest in Spain, la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía IDEA, dependiente de la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, y el International Center for Competitiveness (ICC) del IESE. Concretamente, un 84% de empresas tienen previsto aumentar o mantener sus plantillas durante 2014. Además, disminuye el porcentaje de firmas que tiene previsto recortar sus plantillas el año próximo, y la mayor parte de ellas reducirá menos del 25% de la plantilla.

 

El 80% de las empresas encuestadas tienen previsto aumentar o mantener sus inversiones el año próximo y de las empresas que tienen previsto reducir sus inversiones, la  mayoría lo hará en menos del 50%. También destaca el incremento del porcentaje de sociedades que tienen previsto incrementar su facturación pasando de 38% a 44%.

El barómetro es el fruto de una encuesta realizada a empresas extranjeras que operan en Andalucía sobre cuatro grandes temas: Panorama General en Andalucía, Costes, Infraestructuras y Recursos y Calidad de Vida. Según las empresas participantes, la valoración del entorno de negocios en Andalucía prácticamente se mantiene con respecto a la del año pasado, aunque ha sufrido un ligero descenso, que debe enmarcarse en el entorno de crisis económica a nivel nacional e internacional.

Al igual que en la pasada edición del Barómetro, los inversores extranjeros consideran que las áreas más valoradas de Andalucía son las relativas a infraestructuras, capital humano y calidad de vida. Asimismo, el estudio pone de manifiesto que las áreas con menores valoraciones son las de costes (destacando la electricidad), del mismo modo que el ejercicio anterior, y la de entorno regulatorio, que sufre un deterioro considerable respecto el 2012, si bien hay que señalar que los aspectos recogidos en este último apartado son de carácter nacional en su mayor parte.

La opinión de los inversores ha permitido detectar aquellas áreas sobre las que consideran que se debe seguir trabajando, entre las que destaca la de capital humano, en la que, pese a las positivas valoraciones, se observan algunos desequilibrios relevantes, por ejemplo, en lo relativo al dominio de idiomas o la aceptación de responsabilidades y objetivos.