Se presenta el documental ‘Esther Ferrer: hilos de tiempo’ en la 62ª edición de ZINEBI

El documental Esther Ferrer: hilos de tiempo –realizado gracias a una de las Becas Multiverso a la Creación en Videoarte Fundación BBVA-Museo de Bellas Artes de Bilbao, convocatoria 2018– revisa la trayectoria de la artista Esther Ferrer (San Sebastián, 1937), una de las grandes creadoras españolas en el género de la performance, Premio Nacional de Artes Plásticas en 2008 y Premio Velázquez en 2014.
Ha sido realizado por un equipo multidisciplinar bajo la dirección de Josu Rekalde (Amorebieta-Etxano, Bizkaia, 1959), artista, profesor catedrático de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco y experto en la obra de Esther Ferrer, con quien además mantiene una gran amistad desde comienzos de los años ochenta.
El audiovisual se centra, principalmente, en el trabajo pionero de Ferrer en el arte de la acción y la performance, y, de forma particular, en aquellas acciones artísticas en las que el espacio geométrico y científico es más evidente. No es un trabajo al uso, puesto que trasciende el puro documentalismo y transita hacia el ámbito de la creación.
Su punto de partida es una de las acciones más singulares de la artista, realizada en 1978 junto a sus compañeros del grupo Zaj –Juan Hidalgo y Walter Marchetti– en el contexto de un evento colectivo organizado en Bolonia (Italia) por el compositor John Cage (Los Ángeles, 1912–Nueva York, 1992), quizá uno de los principales referentes del trabajo de Ferrer.
El proyecto, titulado El tren de John Cage. A la búsqueda del silencio perdido, se desarrolló a lo largo de tres jornadas (26, 27 y 28 de junio) en el interior de un tren que partía de Bolonia con un destino distinto cada día.
Ferrer intervino en uno de los vagones escribiendo con tiza números sobre el suelo y ocupando el espacio con hilos. Generó así una instalación espacial que, implicando al público participante, trazaba un recorrido en el que se relacionaban el tiempo y su representación. Tituló esta acción El hilo del tiempo.
Cuarenta años después, y con esta performance como elemento medular, Josu Rekalde formó un equipo con el que, desde diversas disciplinas, como la creación audiovisual –él mismo y Begoña Vicario–, la investigación y divulgación científica –Raúl Ibáñez y Marta Macho–, y la gestión cultural –Patxi Azpillaga–, poder abordar la figura y trayectoria de Esther Ferrer.
Con este fin pidieron a la artista que volviera a activar la performance realizada en Italia para poder utilizarla como hilo conductor de este documental, que profundiza en su trayectoria artística y, de forma especial, en su relación con las matemáticas y la geometría, así como en su posición radical como mujer: “Yo soy feminista desde que me levanto hasta que me acuesto”, declara Ferrer.
De este modo, el tren –en este caso, uno de los trenes antiguos del Museo del Tren de Azpeitia (Gipuzkoa)– se convirtió de nuevo en el escenario de una performance durante un viaje real que reactivó la memoria de muchas performances anteriores, casi siempre relacionadas con la medida del tiempo, la medida del cuerpo, la medida de la edad, la perspectiva de género y, sobre todo, la visión de una mujer feminista y artista cuya creación ha sido siempre ejercida con libertad.
Esther Ferrer: hilos de tiempo es un audiovisual “híbrido” entre el documental y la performance, entre el registro y la creación, que utiliza elementos y técnicas propias del documental (como el empleo de material de archivo o la incorporación de grabaciones que registran la práctica artística de Ferrer y sus opiniones sobre aspectos concretos de la misma) a los que se superponen elementos de animación y de creación propia. De este modo, y en palabras de Rekalde, no responde a “una mirada historicista, biográfica o hagiográfica, sino que se plantea como un juego de diálogos entre presente y pasado, entre arte y ciencia, entre arte y sociedad, entre el arte y su tiempo…”.
Incluye imágenes de la propia Esther actuando en el tren en la performance de 1978, animaciones y grafismos creados durante el proceso de edición, entrevistas con la artista en distintas localizaciones de Bilbao y en su estudio de París, remakes de varias de sus performances (en colaboración con las performers Inés Bermejo y Ángela Corbacho) e imágenes de su archivo personal.
Como recoge la memoria del documental, su interés, más allá del registro, ha sido “integrar el dispositivo audiovisual en el propio desarrollo de la acción performativa, de forma que el nuevo viaje en tren y los hilos que despliega Esther en el espacio del vagón activen la memoria de muchas obras y performances anteriores y se conviertan en hilos conductores de su pensamiento y su forma de abordar la creación artística, caracterizada por la libertad más absoluta”.
La parte sonora de este trabajo es del compositor Tom Johnson (Greeley, Colorado, Estados Unidos, 1939), compañero sentimental de Ferrer, con quien esta ha compartido a lo largo de los años su forma de abordar la creación artística y, especialmente, su relación con las matemáticas. En una narración visual ágil y eficaz, la obra propone una sugerente aproximación a las ideas que han guiado el trabajo de la artista desde finales de la década de 1960 hasta la actualidad, así como a su compromiso con muchas de las preocupaciones sociales de su tiempo, como el feminismo.
Se trata, en definitiva, de una travesía en compañía de Esther Ferrer a través del arte, de un viaje en el que el cuidado equilibrio entre el enfoque documental y la creación audiovisual pretende alcanzar a diferentes públicos, tanto el especializado como el general, que puede no conocer la obra de Ferrer y encontrarla aquí en una narración con un importante carácter divulgativo.
Esther Ferrer: hilos de tiempo (2020) tiene una duración de 71 minutos y se han realizado versiones con subtítulos en euskera, inglés y francés.