Lucy, Luc Besson

Siempre he considerado a Besson un director muy personal. Arriesgado por momentos pero siempre intentando ofrecer algo que generalmente dista mucho de sentirse diferente al resto “per se”. Lucy es un conjunto de clichés efectistas traídos de anteriores películas del propio director (es normal, las filmó porque le gustaba) y ahora las une, las cose para conseguir en un argumento seudo científico hacer que el espectador se divierta y se sienta cómodo.

Besson maneja los momentos gráficos como un especialista y sorprende en momentos con pequeños homenajes -puedes ver críticas donde algunos se esmeran en encontrar similitudes-. Es por ello que una vez más podemos pensar de donde ha bebido este director y por ello considerarle como un director interesante.

De Scarlet poco podemos añadir su belleza inunda la pantalla y el director aprovecha con unos interesantes primeros planos que inundan el celuloide en los momentos en los que se expresa la cualidad humana del personaje -haberlos haylos-.

Besson nos va a lanzar indirectamente y a modo de fábula documental sobre la tesis de la razón humana llegando a la única conclusión final determinante, el “tiempo” es la variable que realmente importa. Más allá de las teorías sobre la creación humana y el guiño a Kubrick perfectamente realizado podremos disfrutar de una de las mejores persecuciones de los últimos años y algunos momentos de indudable interés a pesar de que el pequeño tufo moralista nos haga en algunos momentos dudar.

Un aplaudible film para añadir en la carrera de este más que interesante director francés.

Roberto Jiménez