La motocicleta de la Escuela Universitaria Politécnica de Donostia de la UPV/EHU, segundo mejor proyecto de diseño e innovación en Motostudent

El equipo de la Escuela Universitaria Politécnica de Donostia de la UPV/EHU, Gipuzkoa Motorbike Team (GMT), ha quedado segundo en el apartado de proyecto de diseño e innovación en la competición Motostudent celebrada este fin de semana en  el circuito de Alcañiz (Teruel).

El primero ha sido el equipo de la Universidad de Zaragoza.

La competición, dividida en 3 apartados, valoraba, también, el mejor proyecto industrial y la clasificación general de las carreras y pruebas disputadas a lo largo del fin de semana. El equipo guipuzcoano ha sido séptimo en el apartado de proyecto industrial, donde ha vencido el equipo de la Universidad de Turín; y noveno en la clasificación general, donde ha vencido el equipo de la Universidad de Elche. El noveno puesto en la clasificación general pudo ser mucho mejor, pero una caída, que afortunadamente no ha tenido consecuencias para el piloto, retraso la moto de GMT hasta ese noveno puesto

El objetivo de esta competición, donde han participado un total de 400 universitarios y 32 equipos, es crear una cantera de ingenieros especializados en motociclismo. Es por ello que la velocidad no es el principal elemento en un certamen que valora el diseño de cada proyecto desde el punto de vista industrial y evalúa las prestaciones de cada moto. También debe presentarse un plan de fabricación económicamente viable ante un jurado experto, y los equipos que superan este primer test acceden a la competición en el circuito, que incluye inspecciones técnicas de los prototipos, pruebas estáticas de seguridad y ensayos dinámicos en pista en cuanto a maniobrabilidad, frenado o aceleración, entre otras prestaciones.

Desafío para los estudiantes

La Competición MotoStudent, promovida por la Fundación Moto Engineering Foundation, es un desafío entre equipos de diferentes universidades de todo el mundo, que consiste en diseñar y desarrollar un prototipo de moto de competición con motor de pequeña cilindrada. La competición en sí misma representa un desafío para los estudiantes, ya que  tienen que poner a prueba su creatividad y sus habilidades para innovar, aplicando directamente sus capacidades como futuros ingenieros. Los equipos participantes han tenido que mostrar y explicar el diseño del prototipo realizado y el proyecto de industrialización para su producción en serie. Esta fase pretender ser una oportunidad para que los alumnos participantes puedan aplicar los conocimientos adquiridos durante su formación en un proyecto “real”, demostrando los aspectos y dificultades que puede conllevar un proceso de fabricación industrial y el lanzamiento de un producto al mercado.