DEPORTE – Aduriz y los 50.000 de San Mamés

La ciudad de Bilbao amanecía esperanzada ante la posibilidad de situarse a cuatro puntos de los puestos de Champions League. Pero lo que no sabían los jugadores y aficionados del Athletic es que un muchacho venezolano de 18 años que pisaba la catedral por primera vez les iba a aguar la fiesta.

El partido comenzó con mala fortuna para uno de los jugadores del Athletic. Sabin Merino se lesionaba cuando tan solo había transcurrido un minuto de juego. Su lugar lo ocupó Iñigo Lekue, otro joven jugador de la plantilla rojiblanca que está disfrutando de minutos durante la presente campaña y que iba a brillar con luz propia en el encuentro.

Y es que fue el canterano de 22 años quien adelantó al Athletic en el minuto 27. Lekue culminó una gran acción individual, después de que Aduriz peinase un balón que había puesto en juego el meta Iraizoz. Una vez más el conjunto vasco demostró lo letal que puede llegar a ser. Los de Valverde apenas necesitaron cuatro toques para acabar introduciendo el cuero en la portería contraria.

Pero en el minuto 44 se observó algo atípico durante los últimos tiempos en San Mamés. Aduriz recordó a los aficionados al fútbol que aunque solo sea de vez en cuando, él también falla. En esta ocasión erró un penalti que envió al palo, pero daba igual. La catedral coreó su nombre tan fuerte como si acabase de lograr un hat-trick.

Después de la reanudación el Athletic continuó dominando el encuentro, aunque de una forma menos clara.

Cuando los nervios se iban adueñando de los guardianes de La Alhambra, apareció Adalberto Peñaranda que aprovechó un desajuste en la zaga de Athletic para igualar el encuentro.

Era el minuto 78 y ni un revulsivo como Iñaki Williams, que volvía a los terrenos de juego después de su lesión iba a tener tiempo para romper el empate, aunque eso sí, envió un balón al palo advirtiendo de que la pantera ha regresado y vuelve con hambre.

Con el empate el Athletic suma un punto que le sitúa sexto con 48 puntos igualado y a la espera de lo que haga el Sevilla, quien curiosamente visitará San Mamés el próximo jueves en el encuentro de ida de los cuartos de final de la Europa League.

Mientras tanto el césped de la catedral se tomará un respiro a la espera de una nueva batalla.
Sergio Rodríguez