CIC bioGUNE lidera la Red Temática de Excelencia de Investigación enHipoxia

CIC bioGUNE lidera RedHYPOX, la Red Temática de Excelencia de Investigación en Hipoxia formada por diez grupos de investigación, con un interés común en el estudio de los diferentes mecanismos que median las respuestas a hipoxia (déficit de oxigeno) y su relevancia en situaciones fisiológicas y patológicas.

La investigación de las bases celulares y moleculares de la respuesta a hipoxia constituye una temática de gran interés en biomedicina. “El reto está ahí y las expectativas son muy ambiciosas tanto desde un punto de vista básico como aplicado ya que los frutos de las investigaciones podrían representar nuevas oportunidades para comprender y mejorar el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades que son males endémicos de nuestra sociedad”, señala la Dra. Edurne Berra, coordinadora de la Red y responsable del grupo HypoxiPATH de CIC bioGUNE. 

Durante dos días, personal investigador de la Red Temática de Excelencia de Investigación en Hipoxia, iniciativa financiada por el Ministerio de Ciencias, Innovación y Universidades, se ha reunido en Granada. En el encuentro han participado expertos, referentes internacionales en sus campos respectivos, en diferentes áreas de conocimiento. RedHYPOX reúne un abanico de aproximaciones experimentales que abarcan desde abordajes computacionales hasta la investigación clínica, pasando por una gran diversidad de modelos celulares y animales.

Los integrantes de RedHYPOX pertenecen a un amplio conjunto de instituciones que cuentan con una sólidatrayectoria en investigación básica y traslacional, incluyendo varias universidades (Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Complutense de Madrid y Universidad de Sevilla), hospitales (Hospital vall d’Hebron y Hospital de la Princesa) y centros de investigación (CIC bioGUNE, IBiS e IBSAL).

Investigación de las bases celulares y moleculares de la respuesta a hipoxia

El oxígeno es vital y la mayoría de las células son “adictas” al oxígeno. Tal es así, que su déficit (o hipoxia), incluso transitoria, puede tener consecuencias dramáticas. Por ello, los organismos han ingeniado mecanismos que, a diferentes niveles, les permiten reaccionar, adaptarse y garantizar la homeostasis del oxígeno.

Episodios “hipóxicos” se suceden durante el desarrollo embrionario y en personas adultas sanas, por ejemplo, durante la aclimatación a la altura, la cicatrización de heridas o el ejercicio físico. Es más, es relativamente habitual el uso de equipaciones hipóxicas más o menos sofisticadas para mejorar el rendimiento deportivo. Pero un aporte de oxígeno inadecuado (por exceso o por defecto) también se asocia con enfermedades tales como cáncer, enfermedades metabólicas (por ejemplo, diabetes), inflamatorias (por ejemplo, Crohn), neurodegenerativas (Alzheimer y Parkinson) o isquémicas (por ejemplo, infarto y accidente cerebrovascular). La investigación de las bases celulares y moleculares de la respuesta a hipoxia constituye una temática de gran interés en biomedicina.